Él estaba demasiado cómodo mientras su mujer hacÃa el trabajo del hombre, no era para menos enojarse de ese modo, muy gracioso sobre todo la reacción repentina de la mujer al no alcanzar las partes superiores y luego unas vez que su esposo está en el piso con cara impávida pide ayuda como si ella no le hubiese hecho nada, él lo seguramente no lo esperaba.
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